Filosofía de diseño
En TASKA, valoramos el diseño con un enfoque centrado en el diseño adoptado por toda la organización. En última instancia, esto nos lleva a centrarnos más en el cliente, con la intención de servir mejor a las personas para las que creamos.
Cada idea que exploramos y cada decisión que tomamos está impulsada por un deseo innato de ayudar a nuestros usuarios. Trabajamos con compasión y sensibilidad, en un entorno donde la transparencia y la confianza son primordiales.
Nuestros productos están orientados al rendimiento y son elegantes en su simplicidad. Los detalles importan: el producto final es la suma de cada una de sus partes, con la misma cantidad de energía y atención empleada tanto en los elementos internos como en la estética externa.
El diseño es una forma de vida para nuestro equipo. Nos negamos a aceptar el statu quo, haciendo preguntas constantemente, aprovechando los conocimientos del mercado y aceptando los comentarios de los usuarios mientras nos esforzamos por mejorar nuestros productos existentes y desarrollar los próximos que cambiarán sus vidas.
Se trata de un método de trabajo que permite a nuestro equipo superar los retos del proceso de diseño. Se trata de una mentalidad que nos proporciona una sensación de confianza y que influye notablemente en nuestro lenguaje de diseño.
Nueva Zelanda es un país de pioneros con una brillante historia de pensamiento innovador y disruptivo. Es un entorno que nos ha nutrido e impulsa nuestro propio espíritu creativo en TASKA.
«El diseño guía todo lo que hacemos. Refleja nuestro enfoque empático, nuestra naturaleza inquisitiva y nuestra continua búsqueda para hacer que lo complejo sea sencillo y lo frágil más robusto».
David Lovegrove, Jefe de diseño